Síndrome de Burnout en embriólogos clínicos: Análisis de factores relacionados con su desarrollo y prevalencia.

Burnout syndrome in clinical embryologists: Analysis of factors related to its development and prevalence.

Autores:

  • Marcela Cullere, (1)
  • Fernanda Raffo, (2)
  • Ignacio Moreno, (1)
  • Lucía Aguzzi, (2)
  • Lisandro Nasi, (2)
  • Claudio Bisioli, (1)
  • Idelma Serpa, (2)
  • Iván Anduaga Marchetti. (1)

(1) Sociedad Argentina de Embriólogos Clínicos (SAEC),

(2) Instituto Universitario Italiano de Rosario (IUNIR),  Rosario, Argentina,

Institución: Sociedad Argentina de Embriología Clínica (SAEC); Instituto Universitario Italiano de Rosario (IUNIR).

Mail de contacto: anduagami@gmail.com

RESUMEN
Pregunta del estudio: ¿Existen condiciones laborales que pueden generar estrés laboral, cansancio físico, desgaste emocional y aparición del síndrome de Burnout en la población de embriólogos miembros de la Sociedad Argentina de Embriología Clínica?
Respuesta: Se identificaron diversos factores capaces de generar estrés laboral y desgaste emocional en la población bajo análisis y fue posible observar una prevalencia del 14% del síndrome de Burnout.
Lo que ya se sabe: Los profesionales que trabajan en condiciones de estrés laboral con el tiempo pueden desarrollar emociones tales como ansiedad, cansancio y aburrimiento. Si no son manejados adecuadamente, estos sentimientos pueden agravarse llevando a la aparición del síndrome de Burnout
Diseño del estudio: Descriptivo de corte transversal. Se realizó una encuesta cerrada que fue distribuida entre los socios de la Sociedad Argentina de Embriología Clínica durante los meses noviembre de 2018 y enero de 2019.
Materiales y métodos: Se confeccionó un cuestionario con preguntas relacionadas con aspectos sociales, de salud general y de condiciones laborales. Además se utilizaron dos formularios validados para el análisis del grado de estrés y desgaste profesional del trabajador: SF-12 y Maslach Burnout Inventory-MBI.
Resultados: Se analizaron las 57 encuestas recibidas durante el periodo de recolección de datos. En términos generales, el 71,9% de los embriólogos opinó que se encuentra cómodo en el trabajo diario. El 82,5% de los embriólogos manifestó que la luminosidad dentro del laboratorio es suficiente y un 71,8 % consideró que la ventilación es adecuada; sin embargo el 66,7% consideró que el lugar de trabajo es ruidoso. Por otro lado, el 68,7% refirió que el centro donde trabaja le brinda medidas de seguridad laboral adecuadas; el 38,6% refirió que su centro aún no cuenta con un plan de formación de profesionales en embriología y/o andrología y sólo un 22% recibe capacitación profesional permanente. El 65% de los embriólogos encuestados considera que su estado de salud general es muy bueno.
Según las subescalas del Maslach Burnout Inventory (MBI) pudo observarse que el cansancio emocional está presente en la mitad de los trabajadores (49%), los valores relacionados con la despersonalización llegan a un porcentaje intermedio (37%) y se observaron altos porcentajes en los sentimientos de autoeficacia laboral (81%). La prevalencia del Síndrome de Burnout en los embriólogos que participaron fue del 14%. Se encontró además que 19 embriólogos presentan riesgo moderado (33%) y 3 un alto riesgo (5,3%) de padecer el síndrome de Burnout.
Limitaciones del estudio: Al tener la modalidad de respuesta voluntaria, la encuesta sólo fue respondida por el 46% del total de los socios al momento del cierre de la recolección de datos.
Implicancia de los hallazgos: El análisis de las condiciones laborales, físicas y emocionales, así como la identificación de los agentes que causan estrés en la población de embriólogos resulta de fundamental importancia para detectar a tiempo el riesgo de desarrollar síndrome de Burnout en esta población. Indagar sobre estos aspectos permitirá en el futuro generar nuevas herramientas para mejorar la situación laboral de los embriólogos y en consecuencia, mejorar los resultados de los procedimientos de reproducción asistida que ellos realizan.
Palabras claves: embriólogos clínicos, estrés laboral, Burnout.

SUMMARY
Study question: Are there working conditions that can generate occupational stress, physical fatigue, emotional exhaustion and the appearance of Burnout syndrome in the population of embryologists who are members of the Argentine Society of Clinical Embryology?
Summary answer: Various factors capable of generating work stress and emotional exhaustion were identified in the population under analysis, and it was possible to observe a prevalence of 14% of Burnout Syndrome.
The already known: Professionals who work under stressful conditions over time can develop emotions such as anxiety, tiredness and boredom. If not managed properly, these feelings can be aggravated leading to the onset of Burnout Syndrome.
Study design: Descriptive cross-section study. A closed survey was conducted among the members of the Argentine Society of Clinical Embryology during the months of November 2018 and January 2019.
Materials and methods: A questionnaire was prepared with questions related to social aspects, general health and working conditions. In addition, two validated forms were used: SF-12 and Maslach Burnout Inventory-MBI.
Results: The 57 surveys received during the data collection period were analyzed. In general terms, 71.9% of embryologists considered that they are comfortable in daily work. 82.5% of embryologists stated that the luminosity within the laboratory is sufficient and 71.8% considered that ventilation is adequate; however 66.7% considered the workplace to be noisy. On the other hand, 68.7% reported that the Reproduction Center where they work provides adequate job security measures; 38.6% reported that the Center does not yet have a training plan for professionals in embryology and / or andrology and only 22% receive permanent professional training. 65% of the embryologists surveyed consider that their general health is very good.
According to the Maslach Burnout Inventory (MBI) subscales, it was observed that emotional fatigue is present in half of the workers (49%), the values ​​related to depersonalization reach an intermediate percentage (37%), and high percentages were observed in feelings of work self-efficacy (81%). The prevalence of Burnout Syndrome on the participating embryologists was 14%. It was also found that 19 embryologists have a moderate risk (33%) and 3 a high risk (5.3%) of suffering from Burnout syndrome.
Limitations of the study: Having the voluntary response modality, the survey was only answered by 46% of the total number of partners at the time of closing the data collection.
Findings Implications: Analysis of working, physical and emotional conditions, as well as the identification of agents that cause stress in the population of embryologists is important to detect early risk of developing Burnout Syndrome in this population. Investigating these aspects will allow in the future to generate new tools to improve the work situation of embryologists and, consequently, improve the results of the assisted reproduction procedures that they carry out.
Key words: clinical embryologists, occupational stress, Burnout.

INTRODUCCIÓN
Los embriólogos clínicos son parte esencial del equipo multidisciplinario enfocado al tratamiento de los problemas de infertilidad. Son los encargados de realizar en el laboratorio las técnicas de fertilización humana asistida de baja y alta complejidad. Tienen como misión la de actuar clínicamente sobre gametos y embriones, así como la de aportar información sobre la utilidad clínica de los procedimientos diagnósticos y terapéuticos de pacientes infértiles en tratamiento.
Estas competencias inherentes a la profesión implican gran responsabilidad y minuciosidad. La mayoría de las técnicas que deben realizar son manuales, implican pasar muchas horas frente a un microscopio, manipulando material microscópico de gran relevancia, haciendo uso de mucha precisión y concentración. También son los responsables del registro de toda la información de los resultados del laboratorio y del control de calidad y trazabilidad, lo que implica muchas horas al frente de computadoras y trabajo administrativo adicional al manual. A estas tareas de alta responsabilidad se les suman otros factores ambientales importantes, tales como el trabajo a niveles muy bajos de luminosidad (debido a que el tipo de células con las que se trabaja en el laboratorio de embriología no deben exponerse a la luz), el riesgo de contagio al que se exponen por la manipulación de fluidos corporales y muestras biológicas y la exposición a nitrógeno líquido durante las tareas de criopreservación de gametos y embriones.
Toda la rutina del embriólogo se ve atravesada por la necesidad de poner un alto grado de atención y concentración en todo momento, a fines de evitar la ocurrencia de errores y accidentes que pudieran afectar integridad física de colegas, la viabilidad de gametos y embriones, el destino de los mismos o daño al instrumental y equipamiento.
Los embriólogos clínicos tienen además la obligación, como todo profesional, de vigilar que los procedimientos sigan estrictas normas éticas, de subrayar los desvíos o errores a esas normas y de negarse a actuar en casos de violación a las mismas. Todas estas tareas de alta responsabilidad que definen al trabajo del embriólogo podrían favorecer de manera directa al desarrollo de trastornos psicológicos y físicos, implicando riesgos graves para la salud (1) si no fueran identificados a tiempo. De la misma manera, el desarrollo de este tipo de trastornos podría representar un factor de riesgo para el bienestar y el desempeño laboral del equipo de trabajo, afectando así la eficiencia del laboratorio en la ejecución de los procedimientos diarios.
Entre los trastornos psicológicos laborales más comunes observados en las últimas décadas, se encuentra el síndrome de desgaste o agotamiento profesional, también conocido como Síndrome de Burnout. La definición más aceptada actualmente es la de C. Maslach, que lo describe como una forma inadecuada de afrontar el estrés crónico, cuyos rasgos principales son el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del desempeño personal (2). Se reconoce como un estado de agotamiento intenso y persistente, pérdida de energía, baja motivación y extrema irritabilidad, tanto en el medio laboral como en el familiar, además de la manifestación de sentimientos de enojo, agresividad y desmoralización (3). En el año 2000 el Síndrome de Burnout fue declarado por la OMS como un factor de riesgo laboral por su capacidad para afectar la calidad de vida, la salud mental e incluso poner en riesgo la vida del individuo que lo sufre (1).
Existen numerosos trabajos en América latina que describen el desarrollo de este síndrome en personal vinculado al área de la salud (4-6): en médicos y enfermeras (3), auxiliares de enfermería (7), psicólogos (8), psiquiatras, fisioterapeutas (9), fonoaudiólogos y odontólogos (10). Las causas que lo generan son varias, tales como presión sostenida en el tiempo, ausencia de reconocimiento y gratificación en el ámbito laboral, falta de autocontrol y/o pérdida de la autonomía en el trabajo, conflictos entre la carrera y/o la familia, sentimientos de aislamiento, así como falta de tiempo debido a la obligación de realizar tareas de investigación y/o docencia sumadas a su labor principal (7).Si bien los embriólogos clínicos forman parte del equipo de salud y se encuentran expuestos a los factores causantes del síndrome, así como a las numerosas responsabilidades y riesgos mencionados anteriormente, no existe suficiente bibliografía que analice cómo se ven afectados frente a estas circunstancias. De hecho, para nuestro conocimiento, existe únicamente un trabajo realizado por Jimena y cols, donde analizaron las respuestas de 787 miembros de ASEBIR (Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción), donde encontraron que el 90% de los embriólogos encuestados presentaba problemas musculoesqueléticos asociados a la postura, 45% presentaba cefaleas y 46% reportaron pérdida de la agudeza visual. Además, hallaron una puntuación de los niveles de salud mental significativamente menores que la población española general aunque con mejores hábitos de salud física (11).
Debido a la escasez de trabajos que abordan esta problemática en este grupo específico de profesionales, el objetivo de este trabajo fue el de aportar evidencias acerca del grado de estrés, cansancio físico y emocional al que se enfrentan los embriólogos que pertenecen a la Sociedad Argentina de Embriología Clínica. Particularmente, se indagó acerca de la incidencia del síndrome de Burnout mediante el análisis de las condiciones de trabajo, el grado de conformidad con el ambiente laboral, la realización profesional y personal; y las características físicas autopercibidas.

Si bien los embriólogos clínicos forman parte del equipo de salud y se encuentran expuestos a los factores causantes del síndrome, así como a las numerosas responsabilidades y riesgos mencionados anteriormente, no existe suficiente bibliografía que analice cómo se ven afectados frente a estas circunstancias. De hecho, para nuestro conocimiento, existe únicamente un trabajo realizado por Jimena y cols, donde analizaron las respuestas de 787 miembros de ASEBIR (Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción), donde encontraron que el 90% de los embriólogos encuestados presentaba problemas musculoesqueléticos asociados a la postura, 45% presentaba cefaleas y 46% reportaron pérdida de la agudeza visual. Además, hallaron una puntuación de los niveles de salud mental significativamente menores que la población española general aunque con mejores hábitos de salud física (11).
Debido a la escasez de trabajos que abordan esta problemática en este grupo específico de profesionales, el objetivo de este trabajo fue el de aportar evidencias acerca del grado de estrés, cansancio físico y emocional al que se enfrentan los embriólogos que pertenecen a la Sociedad Argentina de Embriología Clínica. Particularmente, se indagó acerca de la incidencia del síndrome de Burnout mediante el análisis de las condiciones de trabajo, el grado de conformidad con el ambiente laboral, la realización profesional y personal; y las características físicas autopercibidas.

MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio descriptivo de corte transversal. Se encuestó a los socios de la Sociedad Argentina de Embriología Clínica (SAEC) durante los meses de noviembre de 2018 y enero de 2019. Se confeccionó un cuestionario cerrado con 30 preguntas relacionadas con aspectos sociales, de salud general y de condiciones de trabajo (salud y seguridad laborales) en el laboratorio (Tabla 1) y dos formularios validados para el análisis del grado de estrés, presencia del síndrome de Burnout y el riesgo de desarrollar el síndrome de Burnout: SF-12 y Maslach Burnout Inventory-MBI (Tabla 2, 3 y 4 respectivamente).
El cuestionario final fue confeccionado a partir de lo propuesto por Carrillo y cols., para la evaluación de los embriólogos españoles (12) y enviado mediante correo electrónico a los 123 socios para que fuera respondido de forma voluntaria.
El cuestionario de Salud SF-12 proporciona un perfil del estado de salud y es una de las escalas genéricas más utilizadas en la evaluación de resultados clínicos. Consta de 12 ítems que conforman ocho dimensiones:

  1. Función física (FF): grado de limitaciones para realizar las actividades de rutina;
  2. Rol físico (RF): grado en que la salud física interfiere en el trabajo y otras actividades diarias, incluyendo el rendimiento menor que el deseado, limitación en el tipo de actividades realizadas o la dificultad en la realización de actividades;
  3. Dolor corporal (DC): intensidad del dolor y su efecto en el trabajo habitual, tanto fuera de casa como en el hogar;
  4. Salud general (SG): valoración personal de la salud;
  5. Vitalidad (VT): sensación de vitalidad frente a sentimiento de cansancio y agotamiento;
  6. Función social (FS): grado en que los problemas de salud física o emocional interfieren en la vida cotidiana;
  7. Rol emocional (RE): grado en que los problemas emocionales interfieren en el trabajo o las actividades cotidianas;
  8. Salud mental (SM): sensación de tranquilidad, desánimo o tristeza.

Las opciones de respuesta forman escalas de tipo Likert que evalúan intensidad o frecuencia. El número de opciones de respuesta oscila entre tres y seis, dependiendo del ítem.
El cuestionario de Maslach mide los 3 aspectos del síndrome: cansancio emocional, despersonalización y realización personal. Tiene una alta consistencia interna y una fiabilidad cercana al 90% para el diagnóstico de Síndrome de Burnout. Los 22 ítems están agrupados en 3 sub-escalas:

  1. Agotamiento emocional. Se analiza según 9 items. Valora la sensación de estar exhausto emocionalmente por las demandas del trabajo.
  2. Despersonalización. Se analiza según 5 ítems. Valora el grado en que cada uno reconoce actitudes de frialdad y distanciamiento.
  3. Realización personal. Se compone de 8 ítems con las que evalúa la realización personal y auto-eficacia laboral.

Para realizar el cálculo de las puntuaciones se suman las respuestas dadas a cada uno de los ítems, como se señala en la Tabla 5. Para determinar si una persona presenta el síndrome de Burnout es requisito que el aspecto “cansancio emocional” supere los 26 puntos, que el aspecto “despersonalización” supere los 9 puntos y el aspecto “realización personal” esté por debajo de los 34 puntos. Cualquier otra combinación no implica presencia del síndrome en la persona encuestada.
Para evaluar el riesgo potencial de desarrollar el Síndrome de Burnout se realizaron 34 preguntas en las que se evaluó impotencia, desinformación, conflicto, pobre trabajo en equipo, sobrecarga, aburrimiento, comunicación con el superior, relación con el superior, integración con el equipo, ambigüedad, ausencia de retribuciones y conflicto de valores (Tabla 4). Las puntuaciones de la respuesta están en relación al riesgo de desarrollar el Síndrome, así puntuaciones entre 48 a 168 indican bajo riesgo, entre 169 y 312 riesgo moderado y más de 313 alto riesgo.
El análisis de las encuestas se realizó conforme a la ley Argentina 25.326 que garantiza la protección de datos personales.
Para el análisis estadístico se utilizó software estadístico SPSS versión 2.2. Los datos numéricos fueron resumidos en tablas descriptivas y los datos categóricos con tablas de frecuencia, posibilitando una revisión de los datos para la corrección de posibles errores en la transcripción de los mismos.


Tabla 1. Cuestionario de aspectos sociales, laborales y de salud

  1. ¿Podrías elegir la opción correcta con respecto a tu género?
  2. ¿Qué edad tienes?
  3. ¿Podría escribir su peso?
  4. ¿Podría escribir su altura?
  5. ¿Está en pareja?
  6. De ser afirmativa la respuesta anterior, ¿puede indicar hace cuantos años?
  7. ¿Tiene hijos?
  8. ¿De ser afirmativa la respuesta anterior, ¿puede indicar cuántos hijos tiene?
  9. ¿Cuántos años hace que trabaja en un centro de reproducción asistida?
  10. ¿Cuántos años hace que trabaja en el centro en el que está ahora?
  11. ¿Cómo es su contrato de trabajo?
  12. ¿Cuántas horas trabaja por semana en el centro de reproducción?
  13. ¿Cuántos embriólogos son en su Centro?
  14. ¿Los embriólogos desarrollan ambas actividades en laboratorios de andrología y embriología?
  15. ¿Considera suficiente el número de embriólogos en su centro para llevar a cabo las tareas del laboratorio de embriología?
  16. ¿Considera que en el laboratorio donde trabaja, la luz es suficiente?
  17. ¿Considera que el lugar es ruidoso? (sea por ruidos externos al laboratorio o por equipos dentro del laboratorio)
  18. ¿Considera que la ventilación es suficiente?
  19. Considera que trabaja cómodo/a en el laboratorio?
  20. ¿Usa guantes para manipular muestras de semen?
  21. ¿Usa de guantes para manipular líquido folicular?
  22. ¿Usa protección para nitrógeno líquido? ¿Cuáles?
  23. ¿En su Centro, le facilitan formación sobre medidas preventivas?
  24. ¿En su Centro, tienen un plan de formación de profesionales de embriología y/o andrología?
  25. ¿En su Centro, recibe capacitación profesional?
  26. ¿Realiza usted actividades de formación profesional fuera de lo que ofrece la institución donde trabaja?
  27. Su crecimiento profesional lo podría considerar como: muy bueno, bueno, regular o malo
  28. Con respecto a la vacunación para VHB y gripe: ¿el centro le garantiza acceso gratuito?
  29. ¿Realiza actividad física?
  30. ¿Con qué frecuencia semanal realiza actividad física?

Tabla 2. Cuestionario SF-12

  1. En general, usted diría que su salud es: excelente, muy buena, buena, regular
  2. ¿Cuánto lo limitan los esfuerzos moderados, como mover una mesa, pasar la aspiradora, jugar a los bolos o caminar más de 1 hora?
  3. ¿Cuánto lo limitan subir varios pisos por la escalera?
  4. ¿Hizo menos de lo que hubiera querido hacer?
  5. ¿Tuvo que dejar de hacer algunas tareas en su trabajo o en sus actividades cotidianas?
  6. ¿Hizo menos de lo que hubiera querido hacer, por algún problema emocional?
  7. ¿No hizo su trabajo o sus actividades cotidianas tan cuidadosamente como de costumbre por algún problema emocional?
  8. Durante las 4 últimas semanas, ¿hasta qué punto el dolor le ha dificultado su trabajo habitual (incluido el trabajo fuera de casa y las tareas domésticas)?
  9. Durante las 4 semanas últimas ¿se sintió calmado y tranquilo?
  10. Durante las 4 semanas últimas ¿tuvo mucha energía?
  11. Durante las 4 semanas últimas ¿se sintió desanimado y triste?
  12. Durante las 4 últimas semanas ¿con qué frecuencia la salud física o los problemas emocionales le han dificultado sus actividades sociales (como visitar a los amigos o familiares)?

Tabla 3. Cuestionario Maslach Burnout Inventory-MBI para determinar presencia del síndrome de Burnout

  1. ¿Me siento emocionalmente agotado por mi trabajo?
  2. Cuando termino mi jornada de trabajo ¿me siento vacío?
  3. Cuando me levanto por la mañana y me enfrento a otra jornada de trabajo ¿me siento fatigado?
  4. ¿Siento que puedo entender fácilmente a los pacientes?
  5. ¿Siento que estoy tratando a algunos pacientes como si fueran objetos impersonales?
  6. ¿Siento que trabajar todo el día con la gente me cansa?
  7. ¿Siento que trato con mucha eficacia los problemas de mis pacientes?
  8. ¿Siento que mi trabajo me está desgastando?
  9. ¿Siento que estoy influyendo positivamente en la vida de otras personas a través de mi trabajo?
  10. ¿Siento que me he hecho más duro con la gente?
  11. ¿Me preocupa que este trabajo me esté endureciendo emocionalmente?
  12. ¿Me siento con mucha energía en mi trabajo?
  13. ¿Me siento frustrado en mi trabajo?
  14. ¿Siento que estoy demasiado tiempo en mi trabajo?
  15. ¿Siento que realmente no me importa lo que les ocurra a mis pacientes?
  16. ¿Siento que trabajar en contacto directo con la gente me cansa?
  17. ¿Siento que puedo crear con facilidad un clima agradable con mis pacientes?
  18. ¿Me siento desestimado después de haber atendido/trabajado con mis pacientes?
  19. ¿Creo que consigo muchas cosas valiosas en este trabajo?
  20. ¿Me siento como si estuviera al límite de mis posibilidades?
  21. ¿Siento que en mi trabajo los problemas emocionales son tratados de forma adecuada?
  22. ¿Me parece que los pacientes me culpan de alguno de sus problemas?

Tabla 4: Cuestionario Maslach Burnout Inventory-MBI para determinar riesgo de padecer síndrome de Burnout

  1. ¿No puedo darle solución a los problemas que se me asignan?
  2. ¿Estoy atrapado en mi trabajo sin opciones?
  3. ¿Soy incapaz de influenciar en las decisiones que me afectan. Estoy incapacitado y no hay nada que pueda hacer al respecto?
  4. No estoy claro sobre las responsabilidades en mi trabajo. No tengo la información necesaria para trabajar bien.
  5. Las personas con las que trabajo no comprenden mi rol. No comprendo el propósito de mi trabajo.
  6. Me siento atrapado en medio. Debo satisfacer demandas conflictivas.
  7. Estoy en desacuerdo con las personas en mi trabajo. Debo violar procedimientos para hacer mi trabajo.
  8. Mis compañeros de trabajo me subestiman. La dirección muestra favoritismo.
  9. La burocracia interfiere con la realización de mi trabajo. Las personas en mi trabajo compiten en vez de cooperar.
  10. Mi trabajo interfiere con mi vida personal.
  11. Tengo demasiadas cosas que hacer en muy poco tiempo. Debo trabajar en mi propio tiempo.
  12. Mi carga de trabajo es abrumadora.
  13. Tengo pocas cosas que hacer.
  14. El trabajo que realizo actualmente no está acorde con mi calificación. Mi trabajo no es desafiante.
  15. La mayoría del tiempo lo utilizo en labores de rutina.
  16. No sé qué es lo que hago bien o mal.
  17. Mi superior (supervisor) no me retroalimenta en mi trabajo. Obtengo la información demasiado tarde para utilizarla.
  18. No veo los resultados de mi trabajo.
  19. Mi superior (supervisor) es crítico.
  20. Los créditos por mi trabajo los obtienen otros. Mi trabajo no es apreciado.
  21. 21. Soy culpado por los errores de otros.
  22. 22. Estoy aislado de los demás.
  23. 23. Soy solo un eslabón en la cadena organizacional.
  24. 24. Tengo poco en común con las personas con las que trabajo.
  25. 25. Evitar decirles a las personas donde trabajo.
  26. Las reglas están cambiando constantemente. No sé qué se espera de mí.
  27. No existe relación entre el rendimiento y el éxito.
  28. Las prioridades que debo conocer no están claras para mí.
  29. Mi trabajo no me satisface. Tengo realmente pocos éxitos
  30. El progreso en mi carrera no es lo que he esperado
  31. Nadie me respeta.
  32. Debo comprometer mis valores.
  33. Las personas desaprueban lo que hago. No creo en la Institución.
  34. Mi corazón no está en mi trabajo.

Tabla 5. Aspectos evaluados, ítem y puntaje obtenido para describir el síndrome de Burnout, según el cuestionario de Maslach.

Aspecto evaluado
Ítems evaluadosSíndrome Burnout
Cansancio emocional1,2,3,6,8,13,14,16,20Más de 26
Despersonalización5,10,11,15,22Más de 9
Realización personal4,7,9,12,17,18,19,21 Menos de 34

RESULTADOS
El total de socios de la Sociedad Argentina de Embriología Clínica en el momento de la distribución de la encuesta fue de 123 embriólogos, de los cuales el 78,9% fueron mujeres y 21,2% varones. Durante el período de recolección de datos se recibieron 57 encuestas completas (46,3% del total de socios). La mayoría de las respuestas fueron enviadas por mujeres (73,7%) y de un rango etario comprendido entre los 30 a los 50 años (71,4%).
Cuando se analizaron los aspectos personales y socio-familiares de los embriólogos, la mayoría (75,4%) respondió que se encuentran en pareja. La duración de la última relación estable fue de 1 a 5 años para el 38,6% y de más de 10 años para el 36,8%. El 56% tiene hijos (22,8% con uno, 26,3% con dos y 7% con tres o más hijos).
Con respecto a los aspectos relacionados con las condiciones laborales, los embriólogos participantes de la encuesta presentaron una mediana de 9 años de antigüedad trabajando en reproducción asistida, con un mínimo de 2 y máximo de 35 años. La mediana de años de trabajo en el centro en el que trabajan actualmente fue de 5 años (con un rango entre 1 y 35 años).
Con respecto a la cantidad de personal en el laboratorio, el 35,1% respondió que en su centro trabajan 1-2 embriólogos, el 31,6% que el grupo de trabajo está compuesto por 3-4 embriólogos y el 33,3% mencionó que el equipo está conformado por más de 5 embriólogos. El 63,2% desarrolla actividades laborales tanto en los laboratorios de andrología como en los de embriología y el 42,1% de los encuestados consideró que el número de embriólogos es insuficiente para desarrollar las tareas que demandan dichos laboratorios. En cuanto a la jornada laboral, la mayoría de los embriólogos (59,6%) tienen una jornada laboral de acuerdo a la ley 20.744 que establece hasta 45 horas semanales, repartidas en días hábiles hasta 8 horas y sábado hasta 5 horas. (Tabla 6).


Tabla 6: Rango de horas de trabajo de los embriólogos por semana.

Horas trabajo/semanan%
<351322,8
35-453459,6
>451017,6
Total57100

Cuando se indagó específicamente acerca de las condiciones de trabajo en el laboratorio, el 66,7% de los embriólogos respondió que considera que su lugar de trabajo es ruidoso (sea por ruidos externos al laboratorio o generados por equipos dentro del mismo), el 82,5% manifestó que la luminosidad dentro del laboratorio es suficiente y el 71,8% también consideró que la ventilación es suficiente. En términos generales, el 71,9% de los embriólogos opinó que se encuentra cómodo en el trabajo diario de laboratorio. 

En relación a las medidas de seguridad laboral ofrecidas por los Centros de fertilidad, el 68,7% refirió que el centro donde trabaja le brinda medidas de seguridad laboral adecuadas para las actividades diarias. Con respecto al uso de guantes, la mitad respondió que los usa siempre para sus actividades de rutina (56,1% para manipular muestras de semen; 49,1% para manipular fluido folicular), un porcentaje menor los usa sólo a veces (35,1% para manipular muestras de semen; 21% para manipular fluido folicular) y el resto manifestó no usarlos para ningún tipo de procedimiento. Con respecto a la protección utilizada para la manipulación de nitrógeno líquido, la mayoría (40,3%) no utiliza ninguna medida de protección; 21% utiliza sólo guantes, 22,8% guantes y gafas y el 1,75%  utiliza gafas únicamente durante la manipulación del nitrógeno.

En relación a la formación profesional, el 38,6% de los encuestados refirió que su centro aún no cuenta con un plan de formación de profesionales en embriología y/o andrología. Con respecto a la frecuencia de la formación recibida, el 22,8% respondió que recibe capacitación profesional en forma periódica, otro 22,8% nunca obtuvo formación por parte de la institución y un 54,4% manifestó que alguna vez ha tenido algún tipo de capacitación. Por otro lado, el 80,7% consideró que debió realizar actividades para su formación profesional fuera de lo que ofrece la institución donde trabaja. Finalmente, la mayoría opinó que su crecimiento profesional lo podría considerar como bueno (46,7%) y muy bueno (49,1%). 

Con respecto a la salud física, el 68,4% presentó normopeso (peso adecuado para la talla), y el 71,9% manifestó realizar actividad física, en promedio 3 veces por semana. En el mismo sentido, dentro de las respuestas correspondientes al cuestionario de salud SF-12, el 65% consideró que su estado de salud general es muy bueno, el 24,5% bueno, el 8,8% excelente y sólo el 1,7 % refirió que es regular. El 91% de los encuestados respondió que los esfuerzos moderados no los limitan en nada a realizar actividades cotidianas y el resto que los limitan un poco. En respuesta a la pregunta si en las últimas cuatro semanas antes del cuestionario presentaron problemas en su trabajo o vida cotidiana a causa de su salud física, el 81% respondió que no.

Con respecto a la presencia de problemas laborales a raíz de sentirse triste, deprimido o ansioso, el 82,5% refirió no haberlos presentado. En relación a si tuviese algún dolor y este lo perturbó en su trabajo o vida cotidiana en las últimas 4 semanas, el 68,5% respondió negativamente. El 35% respondió que algunas veces pudieron sentirse calmados y tranquilos, el 35% se sintió con mucha energía algunas veces y el 37% se sintió desanimado y triste algunas veces. En cuanto a la existencia de limitaciones para realizar sus actividades sociales a causa de problemas con su salud física o emocional la mayoría (47%) respondió que nunca las percibió en el último tiempo. En la tabla 7 se describe el total de porcentajes para cada categoría de las preguntas anteriores.


Tabla 7: Porcentajes asignados a cada valor de los aspectos evaluados en las últimas 4 semanas.

 %
Aspecto evaluadoSiempreCasi siempreMuchas vecesAlgunas VecesSolo una vezNunca
¿Se sintió calmado y tranquilo?5,2%21%31,6%35%0%5,2%
¿Tuvo mucha energía?8,8%28%26,4%35%0%1,8%
¿Se sintió desanimado y triste?0%%4%14%37%19%26%
¿La salud física o emocional han dificultado sus actividades sociales?1,8%7%5,7%29,8%8,747%

Los resultados obtenidos en las diferentes subescalas del Cuestionario Maslach Burnout Inventory (MBI) fueron los siguientes: 

  1. Referente al cansancio emocional el 33,3% obtuvo un nivel alto; 
  2. En cuanto a la despersonalización el 21,1% obtuvo un nivel alto; 
  3. En relación a  la realización personal el 45,6% obtuvo un nivel alto (Tabla 8). 

La combinación de estas variables para determinar la existencia del Síndrome de Burnout en la población bajo análisis arrojó una prevalencia del 14% (n=8).  Además se encontró que 19 embriólogos (33%) presentaron riesgo moderado de padecer el síndrome y 3 un alto riesgo (5,3%).


Tabla 8: Subescalas del Maslach Burnout Inventory.

 Niveles
AspectoaltoMediobajo
Cansancio emocional33,3%15,8%50,9%
Despersonalización21,1%15,8%63,1%
Realización personal45,6%29,8%24,6%

CONCLUSIÓN Y DISCUSIÓN
Este trabajo permitió indagar acerca de las condiciones de trabajo, el grado de conformidad con el ambiente laboral y las características psicológicas y físicas de una muestra de embriólogos que forman parte de la Sociedad Argentina de Embriología Clínica, con el objetivo de analizar sobre la posibilidad de que los mismos estén en riesgo de desarrollar el Síndrome de Burnout. En resumen, ha sido posible describir a esta población como un grupo que presenta, en su mayoría, un buen estado de salud física, un grado de conformidad con el ámbito laboral moderado, altos puntajes en lo correspondiente al estrés y moderada posibilidad de presentar síndrome de Burnout.
Considerando que el síndrome de Burnout es un proceso multicausal, altamente complejo y que necesita una rigurosa evaluación e interpretación para determinar su presencia, se utilizó en este trabajo el test de Maslach Burnout Inventory (MBI) diseñado especialmente para tal fin. Por otro lado, esta investigación incluyó en su cuestionario los principales causales de estrés, entre los que se documentaron aspectos personales y socio-familiares, de condiciones laborales, de trabajo dentro del laboratorio, sobre medidas de seguridad y de formación profesional. Además el cuestionario incluyó el test SF-12 que proporciona un perfil del estado de salud de la persona.
En cuanto a la salud, un alto porcentaje de los encuestados afirmó sentirse saludable, realizar actividad física con frecuencia, sentirse con un buen estado físico, tener un peso adecuado y no presentar impedimentos en la vida diaria generados por el trabajo en el laboratorio. Numerosos estudios han relacionado las ventajas de la actividad física con la disminución de los niveles de estrés laboral (13), por lo que estos resultados son alentadores a la hora de evaluar la salud de la población estudiada.
Cuando se interrogó acerca de las condiciones laborales, en términos generales se manifestó suficiente comodidad en el laboratorio, pero cuando se indagó sobre ciertas condiciones específicas (cantidad de embriólogos en el laboratorio, ruido, iluminación, ventilación) las respuestas fueron variadas y se evidenció una menor coincidencia en cuanto a esa “comodidad” que se experimenta en el contexto de trabajo. En este sentido, el 66% de la población encuestada consideró que el nivel de ruido es muy alto en su ámbito laboral. La variable ruido dentro de los laboratorios, generado principalmente por los motores de los flujos laminares y heladeras en espacios generalmente reducidos, es un factor importante que perturba en la actividad cotidiana y puede generar dolor de cabeza, mareos y reducción de la audición (14, 15). Por otro lado, la mayoría de los embriólogos considera que la luz en su lugar de trabajo es suficiente, sin embargo, no debería olvidarse que los niveles de luminosidad en los laboratorios de fertilización in vitro deben ser notablemente menores con respecto a las oficinas u otros ambientes, debido a los efectos perjudiciales comprobados de la exposición a la luz sobre ovocitos y embriones (16). Finalmente, el 28% de los encuestados manifestaron percibir falta de adecuada ventilación en su lugar de trabajo, esto también representa un factor importante dentro de los causales de estrés laboral en el laboratorio, probablemente dado por ausencia de sistemas de filtración y/o ausencia de climatización ambiental. Con respecto a la cantidad de personal de trabajo, el 63% de los embriólogos respondieron que realizan actividades tanto en el laboratorio de embriología como en el de andrología, en su mayoría (59,6%) con una jornada laboral de 8 horas y un 17% por arriba de lo establecido en la ley laboral Argentina. Si bien el número de embriólogos por centro es variado, el 42,1% refiere que la cantidad de personal es insuficiente para el tamaño del centro y para las actividades que éste demanda. Esta situación genera sobrecarga laboral en los profesionales y afecta de manera directa la seguridad, la relación entre compañeros de trabajo, el rendimiento y la actitud frente al trabajo diario (17).
De la misma manera, fueron muy variadas las respuestas relacionadas con las condiciones de seguridad personal utilizadas en la práctica diaria y el acceso a formación profesional por parte de la institución en la que los embriólogos trabajan.
Específicamente, el 32% de los embriólogos manifestaron un acceso incompleto a las medidas de seguridad laboral, sólo el 49% mencionó que usa siempre guantes para manipular líquido folicular y un 56% siempre al momento de manipular semen, mientras que el resto dijo sólo hacerlo periódicamente. La mayoría (60%) dijo que utiliza alguna medida de protección al momento de manipular nitrógeno. Estas situaciones pueden generar cierto grado de estrés al evaluar el grado de protección física o el riesgo al que están sometidos frente a la exposición a posibles agentes infecciosos o peligrosos. Cuando se evaluó el nivel de capacitación profesional, solo el 22% de los encuestados respondió que recibió alguna formación por parte de la institución en la que trabaja a pesar de que el 61,4% de ellas tiene diseñado un plan de capacitación profesional. Por otro lado, resulta interesante destacar que el 80% de los embriólogos encuestados realizó actividades de formación por su cuenta, independientemente de las ofrecidas por la institución donde trabajan. Esto podría interpretarse como un alto nivel de motivación e interés por el desarrollo de su profesión, característica altamente valorada en los equipos de trabajo. Es importante destacar que la formación profesional representa un aspecto muy importante en el desarrollo de un individuo, está íntimamente relacionado con la valoración de uno mismo y aumenta la sensación de realización personal/profesional mejorando el desempeño en los equipos de trabajo, en las relaciones interpersonales, en el liderazgo y el profesionalismo (18). Una disminución en la capacidad de realizar mejoras continuas en los laboratorios o de resolver situaciones de conflicto durante la manipulación de gametos y embriones, así como una menor capacidad para adaptarse a nuevas tecnologías. Como resumen, puede decirse que el 46,5% de los encuestados consideró su crecimiento profesional bueno y el 49% como muy bueno.
Finalmente, cuando se evaluaron las sub-escalas del Maslach Burnout Inventory el cansancio emocional pudo observarse en la mitad de los trabajadores (49%), mientras que el aspecto de despersonalización se registró en el 37% y altos porcentajes en los sentimientos de auto-eficacia laboral (81%). Todos estos aspectos permitieron encontrar en la población estudiada una prevalencia del síndrome de Burnout del 14%. Resulta importante señalar que un 5,3% de los embriólogos presenta un riesgo alto de padecer el síndrome y para esta población es urgente la necesidad de tomar acciones correctivas que impidan el desarrollo de la enfermedad. Por otro lado, para el 33% restante, en donde se observó un riesgo moderado, se recomienda comenzar con un plan de actividades diseñado para evitar el aumento de los riesgos en un corto o mediano plazo.
En general todos los factores generadores de estrés en el ámbito laboral mencionados anteriormente pueden generar en los equipos de trabajo falta de capacidad para realizar las tareas; conflicto de rol entre las tareas y los valores de la profesión; falta de participación en las tomas de decisiones; imposibilidad de progreso/ascenso en el trabajo y las relaciones conflictivas con colegas y compañeros. Con respecto a la tarea propiamente dicha, la falta de elementos adecuados y el exceso de expectativas en cuanto a los resultados son factores que producen también importante estrés emocional. Existen medidas preventivas para evitar estas situaciones (19, 20, 21, 22) entre las que podemos mencionar algunas relacionadas con el apoyo emocional (existencia de afecto, confianza y preocupación que provienen de la organización y los colegas), apoyo instrumental (adecuado acceso a recursos instrumentales y económicos necesarios para realizar las tareas cotidianas) y apoyo informativo (formación continua de la profesión en lo posible reglada dentro de la jornada laboral).
Resulta importante considerar que este es, para nuestro conocimiento, el primer estudio realizado para indagar acerca de las condiciones laborales, físicas y de los agentes que causan estrés en la población de embriólogos pertenecientes a la Sociedad Argentina de Embriología Clínica. Este estudio, descriptivo de corte transversal, estuvo realizado en base a encuestas que fueron respondidas de manera voluntaria por los socios, de manera que la interpretación de los resultados puede aparecer un poco sesgada y las conclusiones se aplican a una subpoblación en particular. Sin embargo, este abordaje representa un primer paso en el camino de detectar falencias y sugerir mejoras en las condiciones laborales de los embriólogos.

Agradecimiento: a los miembros de la Sociedad Argentina de Embriología Clínica, a su comisión directiva por la aprobación del mismo, a Francisco Parera Déniz por su lectura y aportes constructivos.
Roles de autor: CM: redacción y supervisión, FR: confección de preguntas y supervisión del documento, IG: aprobación final como en representación de SAEC, LA: análisis estadístico, NL: análisis estadístico, CB: confección de preguntas y supervisión del documento, IS e IAM ambos por igual: idea del trabajo, confección de preguntas, redacción y aprobación final.

REFERENCIAS

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